Plan gratis, sin tarjeta
Tu web ya recibe preguntas. Ahora las responde.
Un asistente que contesta a los visitantes de tu web con tu información: tus horarios, tus precios, tus normas. A las once de la noche y en domingo.
Se instala pegando una línea en tu web. Si usas WordPress, Wix o Shopify, también.
Cuando no sabe algo, lo dice.
Es la diferencia entre un asistente que ayuda y uno que te crea un problema. El nuestro responde con lo que le has cargado, y con nada más. Si la respuesta no está, no la inventa: lo reconoce, pide un contacto y te pasa la conversación.
Un cliente al que le prometen un descuento que no existe es peor que un cliente sin respuesta.
Visitante: hola, ¿a qué hora cierran los sábados?
Asistente: Los sábados abrimos de 8:00 a 14:00. El domingo cerramos.
Visitante: ¿y puedo congelar la matrícula si me voy de viaje?
Asistente: Sí. Se puede congelar hasta 30 días al año avisando con una semana. ¿Quieres que te apunte las fechas?
Visitante: ¿me harían descuento si vengo con un amigo?
Asistente: Eso no lo tengo confirmado y prefiero no inventarlo. Se lo paso a una persona del equipo y te responde hoy mismo. ¿Me dejas tu teléfono?
Tres cosas, y ninguna te da trabajo extra
Responde a cualquier hora
La mayoría de las preguntas de una web son las mismas diez, y llegan cuando no hay nadie. Esas las contesta solo.
Te deja el contacto
Cuando la conversación va en serio, pide el teléfono o el correo y te lo guarda. Dejas de perder al que preguntó y se fue.
Todo en una bandeja
Las conversaciones que el asistente te pasa llegan a un solo sitio, con lo que ya se habló. Y contesta quien quieras de tu equipo.
Pruébalo con tu propia información
El plan gratis no caduca y no pide tarjeta. Cargas lo tuyo, lo pones en tu web, y decides.